Basil Wolverton: lo bello y lo bestia.

by Humberto Miranda / Arte

En 1946 el por entonces popular dibujante Al Capp convoca a un concurso entre los lectores de “Li’l Abner”. El trabajo en cuestión consistía en dibujar a la mujer más fea de Lower Slobbovia, un país imaginario tercermundista creado por el dibujante para su tira.

El jurado, integrado por Frank Sinatra, Boris Karloff y Salvador Dalí, recibió una cantidad enorme de retratos, pero el ganador resultó ser Basil Wolverton con su interpretación de la horripilante “Lena the Hyena”.

 

 

Wolverton para ese entonces ya estaba desarrollando su estilo al que él llamaba graciosamente “Spaghetti & Meatball” (Spaghetti y Albóndiga) en series como “SpaceHawk” o “Powerhouse Pepper”, mas tarde llegarían sus famosas colaboraciones en la mundialmente conocida “MAD”.

 

 

Bill Gaines, el enorme genio editorial detrás de la MAD diría tiempo después: “Sé que esto les molestará, ¡pero nunca he sido su fan! Su trabajo me parece desagradable. ¡Lo siento! También es feo. ¡Wolverton dibujaba feo!”

Wolverton, y sospecho que Gaines lo sabía muy bien, no era un dibujante feo sino un cultor del feísmo, esa tendencia artística que revaloriza aquellas cosas que otros pueden considerar de mal gusto.

 

En todo caso era “un verdadero artista”. Poco mérito tiene encontrar belleza en la belleza misma, el verdadero reto es rescatar la belleza en medio de lo horroroso.