Femke Hiemstra. Momentos antropomorfizados.

by María Eugenia Morón / Arte, Notas

Femke Hiemstra es una artista holandesa que vive en Amsterdam. Su excepcional obra nos recuerda a la del pintor holandés Hieronymus Bosch (El Bosco). Ambos trabajan con una gran cantidad de elementos simbólicos y con la técnica de antropomorfismo en su mayor expresión. El antropomorfismo es dar forma humana a objetos inanimados o animales. Femke les asigna además una sinergia que encierra un mundo nuevo, un mundo en el que estos personajes cobran vida propia. Además de estos personajes con los que nos encariñamos muy fácilmente, su obra se caracteriza por la versatilidad de los soportes en los que trabaja, que van desde el formato digital y el lienzo, hasta libros y paneles antiguos.

¿Cuándo empezaste a pintar? ¿Cuál es la influencia más importante en tu obra? 

Al igual que muchos otros artistas, nací con un impulso creativo. Desde chica siempre estaba construyendo cosas, desde casas en árboles hasta balsas, y cuando había mal tiempo me quedaba en casa para dibujar y pintar. Era (y sigue siendo) parte de mi naturaleza y para mí fue más que lógico empezar a dedicarme a esto.
No existe sólo una influencia o fuente de inspiración importante para lo que hago, pero los animales y la naturaleza suelen encontrar la manera de meterse en las historias que pinto.

¿Cómo empezó la mezcla de diferentes criaturas y mundos en tus pinturas? 

Hace unos años decidí dejar la ilustración para convertirme en una artista a tiempo completo. Desde ese momento trabajo desde mis propios “informes” si se quiere. No tomé la decisión consciente de pintar en cierto modo o de crear un mundo en particular. No sentí el paso de una disciplina hacia otra como algo relevante. Mi estilo de ilustración naturalmente fluyó en esta forma de pintura narrativa.

¿Qué significado les das a tus pinturas?

Mis pinturas tienen distintos tipos de significado. O mejor dicho, pinto distintos tipos de historias. El título suele explicar un poco la trama. Hay algo de simbolismo en mi trabajo pero lo interpreto libremente y por instinto. Un perro, por ejemplo, puede ser una compañía o guía para uno de los otros personajes en la pintura, pero también puedo estar predispuesta a pintar al perro más como un actor y darle un sentimiento, antropomorfizarlo de tal manera que se convierta en algo más.

¿Tenes las mismas motivaciones que cuando empezaste a pintar? 

Sí, Creo que sí. Pinto, o quizás sería mejor describirlo como “soy creativa”, porque es algo que es natural para mí y estoy feliz de poder hacer de eso mi sustento.

¿Qué lugar ocupa tu obra en la sociedad? ¿Existe en ella algún tipo de protesta social?

¿El rol de mi obra en la sociedad? Es difícil decirlo al ser yo la creadora. Creo que otros podrían llegar a tener un mejor punto de vista sobre eso. Es más, no existe un aspecto político en mi obra. Los temas son más relacionados con un momento atemporal. Tiene el estilo de los cuentos de hadas, un trasfondo oscuro, pero también tiene mucho humor. Mis personajes suelen verse envueltos en algo, desde eventos de la vida cotidiana hasta ocasiones especiales. Los atrapo en medio de actividades taboo, en algún encuentro mágico, en el momento en que están lamentando la pérdida de alguien amado, o cuando marchan hacia una batalla. Quizá el rol de mi obra es narrativo, deleitar e invitar al espectador a imaginar el mundo que yace dentro de mi trabajo.

¿Qué consejo le darías a alguien que siente pasión por la pintura y quisiera empezar su propio proyecto de arte?

Un proyecto de arte, uh, es una pregunta muy amplia para responderla en pocas palabras. El talento ayuda. El trabajo duro también. Pero no son garantías. También puede ser de ayuda hablar con otras personas creativas sobre tu plan, pedir su ayuda y consejo. Si tienes los medios no está nada mal delegar.
No creo ser la persona indicada para hablar de proyectos. Repasando mi propio cambio desde la ilustración hacia el arte (un cambio de carrera más que un proyecto), creo que se baso más en una suposición y una corazonada. La recesión golpeaba Holanda asi que corrían tiempos duros, pero decidí probar a pesar de todo eso. Luego de un par de malos años me siento en un lugar más relajado que cuando comencé. Persistí y trabajé mucho, pero no estoy segura de que se lo aconsejaría a alguien más. Creo que es una decisión muy personal.

Para finalizar les compartimos este saludo/regalo que nos envió Femke especialmente para todos nosotros 🙂