Gina Fuentes. Acertada imprudencia.

by Daphne Munguia / Arte, Diseño, Notas

Alguien que se autodefine como “un asco para la sociedad de los meñiques delicados” es el tipo de persona con la que me encanta entablar conversaciones extensas, aunque sea virtualmente. En una palabra: tipaza.

Me refiero a Gina Fuentes, criatura nocturna y sin vesícula (es de las mías). Su honestidad e imprudencia la han llevado lejos, lejísimos; incluso el revoloteo mental, ayuda a su YO CREATIVO desahogado en la ilustración.

 

“Continuamente, antes de comenzar a trabajar, me enfrento a cierto grado de inquietud, algo así como ‘el síndrome de la hoja en blanco’. Me da una parálisis creativa y comienzo a rondar, a organizar la habitación, a cocinar. También es cierto que una vez que comienzo a trabajar, disfruto mucho la ejecución.

Siempre pongo música y me acompaño de un vaso con agua”.

 

 

¿Por qué te consideras imprudente?

En algunas ocasiones pareciera que hago comentarios atendiendo sólo a necesidades primitivas de comunicación. A veces, salen con poca o nula diplomacia, y puedo herir susceptibilidades sin intención. Creo que la ilustración me ayuda a lograr un equilibrio en este aspecto.

¿Te dedicarías a la ilustración eternamente?

La ilustración es un medio eficaz de comunicación y una herramienta muy útil para el lenguaje visual. Es un medio de expresión que me ayuda a ser elocuente, y creo que el hecho de que posea una carga artística y que a la vez vaya de la mano con el diseño, ha ayudado a que mi trabajo tenga fuerza, y que, además de ser funcional, sea emotivo.

Estudié diseño gráfico, por lo que no sólo me dedico a la ilustración, también me he desarrollado en diseño de interfaz y experiencia de usuario (UI/UX) para aplicaciones móviles y web, diseño editorial y otras áreas de la profesión, pero me gustaría llegar a un punto (no muy lejano) en el que me dedique de tiempo completo a un proyecto personal donde pueda ilustrar, incorporar el diseño y vivir de esto.

 

 

¿Crees en las propias “creaciones favoritas” para un artista?

No puedo decir que es mi favorita, pero le tengo un cariño especial a un cuento infantil que escribí y que ilustré hace unos años, “Amanda y yo”. Este proyecto tiene una carga emotiva particular, es una adaptación de una narración corta y me dejó mucha satisfacción personal. Además, fue lo primero que realicé después de un accidente médico por el que atravesé, antes de eso, tenía muchos años de no ilustrar.

¿Cuál ha sido tu mayor experiencia desde tu primera ilustración? Haz hecho cosas grandiosas. Supe que hiciste algo para bandas de rock mexicano como Caifanes…

Bueno, ha habido muchas experiencias que he disfrutado y en las que he conocido gente fantástica, aunque me parece que a partir de mi llegada a la Ciudad de México (hace dos años y medio) he tenido la oportunidad de acceder a un abanico de posibilidades que me han ayudado a crecer y conocer de cerca el trabajo de ilustradores y diseñadores que admiro y de quienes he podido aprender un montón.

Respecto a ilustrar para Caifanes, fui invitada por un grupo de chicos muy movidos y muy buenos de Monterrey (Xplaye), a realizar un cartel representativo de alguna de sus canciones. Fue una exposición colectiva que era tributo a la banda y había cosas muy buenas. Fue un honor participar a lado de tanta gente tan talentosa. Los carteles fueron firmados por los integrantes de Caifanes y después subastados. Las ganancias se donaron a un centro de apoyo para personas con autismo.

 

 

¿Dónde te gustaría que vieran tu arte? Hay muchos muros, muchas galerías, muchas marcas, tanto mundo…

En efecto, hay mucho mundo. Me inclino a fantasear con tocar las fibras internas de aquellos que se topen con mi trabajo y generar algún tipo de respuesta emotiva. Sé que suena un poco cursi, pero me gusta el concepto de “revolver”, de golpear como olas, los afectos de la gente.

¿Qué tipo de proyectos evitarías?

Algún proyecto donde me pidan ilustrar algo con lo que no estoy de acuerdo. No es lo mismo ilustrar un artículo que hable de manera informativa de un tema, a ilustrar un cartel que ataque de manera abierta dicho tema.

¿Cómo surgió tu colaboración para la confitería Divina Cocoa?

Divina Cocoa es el proyecto de una querida amiga con la que tuve oportunidad de trabajar en un despacho de diseño durante casi dos años. Ella se independizó y puso un negocio donde todo se prepara con chocolate. Me invitó a desarrollar una ilustración que pudiera colocar en uno de los muros principales. Al principio realicé un boceto modular que me entusiasmaba mucho y narraba la historia del cacao y algunos vínculos afectivos que el chocolate puede generar. Cuando se lo mostré, me dijo que tenía más la idea de un personaje, “una Diosa del Cacao”, entonces, realicé un segundo boceto que fue el que se quedó.

 

 

¿Le dedicas un horario de oficina a tus ilustraciones? O prefieres la noche, los fines de semana…

No tengo un día específico. En realidad me gustaría dedicar más tiempo a ilustrar, por lo que constantemente busco talleres y cursos de ilustración digital, grabado, collage, donde me siento muy libre para crear y también para echar a perder, me divierto y aprendo otros medios para expresar una idea.

Haz diseñado packaging ¿cómo ocurre esto? Es decir, te contactan y ¿con qué te referencian, cuál ha sido tu carta de presentación para de la ilustración saltar a empaques de productos?

He trabajado en algunos despachos de diseño y es ahí donde he tenido la oportunidad de generar diverso material gráfico que me ha permitido tener un portafolio heterogéneo. Con el tiempo y con esta referencia, me contactan otros clientes para hacer proyectos como freelance.

No te encasillas, también has realizado trabajo para los colectivos de transporte ADO, ¿cierto?

Así es. En la última agencia en la que estuve, en el equipo desarrollamos una aplicación móvil para esta empresa de transporte nacional. En lo particular, fue una experiencia distinta porque requiere otro tipo de procesos con respecto a los medios impresos, que es a lo que estaba habituada.

 

 

Eres parte del escuadrón TótemKid, ¿por qué definirse como miscelánea gráfica?

TótemKid es un colectivo de ilustración y arte-objeto donde el resultado de esta mezcla de personas tan distintas, unidas por el gusto a dibujar y experimentar, es igual de diversa. Aplicamos la ilustración a objetos de uso cotidiano y solíamos vender las piezas en ferias de diseño. También llegamos a organizar exposiciones colectivas y a trabajar en proyectos de diseño como equipo.

Tu obra: “Tiempo y silencio” Dime todo acerca de ello. Es digno de una descripción expresada por su creadora.

Es parte de la segunda exposición organizada por TótemKid donde se invitó a diseñadores, artistas e ilustradores de la zona de Guanajuato, a ilustrar cada uno de los lados de una caja de MDF producida por uno de los miembros del colectivo. La canción que escogí fue de Cesária Évora y Pedro Guerra, por su letra llena de significados e interpretaciones personales, y creo que esto se refleja en el resultado.

En la primera edición de la exposición, ilustré otra canción, un son itsmeño nacional, La Llorona, donde utilicé muchos colores, recorte de papel, pedrería de fantasía y bordé con hilo algunas zonas. Quería representar el estilo de bordado de una prenda de la zona de Oaxaca (huipil). Me gustaba que se vieran los planos de los bloques de papel recortado y superpuesto, así que repetí esto en la caja de Tiempo y Silencio. Corté a mano con un cutter, pero sólo utilicé bolígrafo, plumón negro y marcador dorado para ilustrar. Además, el tema Silencio per sé, es algo a lo que recurro mucho en mi obra, me gusta interpretar la vasta elocuencia del silencio.

 

 

¿Eres como el chile verde, llorona? ¿Picante pero sabrosa?

Jajaja, me gustan los términos “picante” y “sabrosa”, pero me gustaría pensar que me asemejo más a un chile en nogada(*), lleno de texturas y mezclas de sabores.

¿Por qué sabotear el romance? ¿Haz rechazado ilustrar romanticismo y cursilerías contemporáneas?

El amor es un verbo que me cuesta conjugar, sin embargo, también entiendo su carácter inspirador y yo misma he sucumbido a su fiebre, incluso en el aspecto creativo. Sin embargo, hay más tiempo invertido y elementos dedicados al desamor en mi trabajo.

En tu opinión, ¿cuesta mantenerse como ilustrador en México?

Si me hubieran preguntado esto hace unos dos años, tal vez hubiera respondido que sí. Ahora tengo la certeza de que, si bien es algo en lo que cuesta tiempo y trabajo posicionarse, también es posible lograrlo. Hay muchos colegas que viven de esto y les va bien.

Te consideras: inestable, dispersa, distante… ¿Tiene que ver esto con tu YO CREATIVO?

No sé si tenga que ver de manera directa, pero el revoloteo mental creo que me ayuda.

Gracias infinitas, me divertí mucho contestando esta bonita entrevista.

Y con esto concluyo que: la discreción no se hizo para los artistas.

(*)Chile en nogada (tomado de Wikipedia) Se prepara con chile poblano relleno de un guisado de picadillo y frutas, cubierto con crema de nuez, perejil y granada, con lo cual se simbolizan los tres colores de la bandera de México. Ha sido considerado internacionalmente uno de los más finos y representativos platillos de la alta cocina mexicana.