REMEMBER, REMEMBER… David Lloyd, el hombre tras la máscara risueña.

by Humberto Miranda / Arte, Notas

 

La figura del artista inglés David Lloyd (1950) está casi exclusivamente asociada a su labor gráfica en “V de Vendetta”, esa ucronía anarquista escrita por el genial Alan Moore a mediados de los ochenta.

Sin embargo los primeros trabajos del dibujante se remontan a fines de la década del setenta donde desde las filas de Marvel UK comenzaría a hacerse famoso en revistas como Dr. Who Weekly.

Luego del suceso de “V”, pasaría a trabajar para el mercado americano en editoriales tales como DC Comics o Dark Horse entre otras y en proyectos particulares como “Kickback”.En la entrevista que sigue hablamos con Lloyd acerca de sus inicios como dibujante, sus influencias, el compromiso artístico y la resonancia que un personaje creado dentro del ámbito del comic llegó a tener en la vida real.

Con ustedes David Lloyd.

 

 

 

BCOD: En qué medida marcó tu trayectoria el hecho de haber nacido en Inglaterra? Cuales eran tus referentes artísticos cuando empezaste a formarte como dibujante de comics?

David Lloyd: Tengo que copiar y pegar esto, porque son muchos de distintos estilos y sería más fácil solamente nombarterlos a todos.

Acá van: Turner. Me dieron un libro titulado “The Observers Book of Painting”, el cual tenía reproducciones de grandes maestros. Una de ellas, era “Ulysses Deriding Polyphemus”, de Turner, del cual pude conseguir una copia, que estuvo en la pared de mi pieza por muchos años. Tenía una atmósfera hecha de luz, eso fue lo que más me impresionó de Turner y de Rembrandt también.

Después está Millais, por su extraordinario trabajo de realismo fotográfico, sumado a los increíbles efectos lumínicos. Geoff Campion, quién dibujó “Texas Jack” en un periódico británico semanal.

Steve Dowling, quien creó el cómic de periódico “Garth”, el primer superhéroe británico (no Marvelman). Giles, un político y caricaturista inglés, cuyo trabajo era una mezcla extraordinaria de la realidad y las caricaturas. George Woodbridge y Jack David en la revista Mad: amé tanto su trabajo (Daffydogs y Gunfighters) que calqué algunos de ellos y los colgué en mi pared.

Algunas reimpresiones en blanco y negro de comics norteamericanos, que en Gran Bretaña se llamaron “Mystic” y “Spellbound”. Wally Mood, Orson Welles, HG Wells, Ray Harryhausen (“The 7th Voyage of Sinbad”), Ron Embleton, Rod Serling, Ian Fleming, Mickey Spillane, Robert McGinnis, Josh Kirby (quién hizo las tapas de una serie de comics de ciencia ficción, antes de hacer cosas de Pratchett, incluídos algunos de Ray Bradbury).

Después están Richard Matheson, Robert Block, Robert Sheckley, HP Lovecraft, Don Medford, Don Siegel, Alfred Hitchcock, Boris Sagal, Terence Fisher, Ron Cobb (de Famous Monsters of Filmland), Frank Frazetta, John Burns, Steve Ditko, Jack Kirby, Frank Bellamy, Al Williamson, la gente de EC, Tony Weare, los primeros staffs de Warren, Gray Morrow, Toth, Torres, Jim Steranko.

Steve Ditko me sorprendió con su trabajo en Amazing Adult Fantasy, el cual fue el comic más potente, individualista y atmosférico que he visto hasta la fecha. Intenté dibujar algo de Ditko. Intenté hacer los pliegues en la ropa como el los hizo, pero no pude porque yo no sabía practicamente nada a cerca de como la gente estaba “vestida” en ese entonces. En ese tiempo también vi el trabajo del gran ilustrador inglés, Ron Embleton en Wrath Of Gods, una página doble en Boy’s World en donde el usó la sombra negra, un trabajo experto de lapicera negra y colores ricos, combinados con una habilidad única para dibujar y producir el trabajo más impresionante que alguna vez vi en ese ámbito.

Amazing Spiderman apareció en ese entonces. Luego The Fantastic Four de Kirby/Lee, esos fantásticos, excesivos, revolucionarios, y estilizados, una serie que tenía que buscar número por número en las varias tiendas de mi barrio, porque la distribución de cómics estadounidenses en Inglaterra no era muy confiable. Dr Strange. Los comics de EC que vi re-impresos, ustedes saben. El trabajo de Al Feldstein parecía como si hubiese cortado trozos de madera, era extraordinario.

Después me llegaron los primeros trabajos de la revista Warren: Frazetta, Unbelievable Covers, Blazing Combat, The Long View de Gray Morrow, Reed Crandall, Alex Toth. Después había una tira de periódico llamado “The Seekers”, que la dibujaba un flaco de nombre John Burns. Pensé que era americano, porque jamás creí que un artista inglés pudiese dibujar con tanta sutileza, tan genial. Era como Alex Raymond, pero más realista; tomó riesgos que le funcionaron. Dibujaba negros sólidos como el agua y lo minimalizaba en un objeto de diseño. Lo tenía todo bajo control, un maestro.

Tony Weare dibujaba otra tira de periódico, un western titulado “Matt Marriott”, que parecía que lo hacía todo con un pincel y parecía vago pero no lo era. Y dependía muchísimo de las sombras para el delineado de las figuras y los objetos.

Todos esos que enumeré, y podría sumar muchos más, me ayudaron.

 

 

BCOD: Muchas veces cuando me detengo sobre tu trabajo no puedo dejar de encontrar similitudes con la obra de un gran artista argentino fallecido hace pocos años: Francisco Solano López, quién también supo trabajar durante algunos años para la Fleetway. ¿Tenés conocimiento de su obra?

David Lloyd: Si, pero no fui muy fanático de su trabajo cuando era chico, aunque sí admiré mucho lo que hacía. Es posible que algo de lo suyo se haya familiarizado en mi, ya que todo lo que un artista ve, lo adopta en cierto punto.

 

BCOD: ¿Cómo fue tu entrada al mercado USA. Cuales fueron las dificultades para integrarte a un mercado en donde dominaba el estereotipo de personaje superheroico? ¿De que manera conseguiste escaparle al famoso Marvel Way?

David Lloyd: No tuve dificultades y no busqué hacer cosas de superhéroe porque nunca me interesó crear ese tipo de cosas, aunque sí me inspiraron y me sorprendieron Spiderman y The Fantastic Four al principio; no tenía nada en contra de ello, aparte de una gran tristeza por como el género logró dominar la industria, distorsionando la percepción de la gente.

Me hice un nombre en otro tipo de cuestiones y para eso me contrataron en las grandes empresas de Estados Unidos; hice muy pocos trabajos en el género de los superhéroes.

 

 

BCOD: De acuerdo a lo que ha dicho Alan Moore en varias entrevistas, la máscara y el atuendo completo de V fue introducido en la historia a partir de una sugerencia tuya. ¿Cómo se explica que un elemento accesorio se convierta en un emblema de protesta tan popular en una sociedad actual tan diferente a aquella sociedad inglesa oscura y fascista reflejada en el cómic?

David Lloyd: Bueno, la máscara es emblemática, la vestimenta no. La ropa de V en el libro no es más que lo que se utilizaba en la época en la que Guy Fawkes vivió. Hubiese sido bueno que en la película utilizara eso también, pero creo que necesitaban algo con líneas más marcadas. Y, lógicamente, no teníamos idea del efecto que V y su mensaje de rebelión e individualidad podrían tener tales consecuencias en el mundo real. Pero estoy muy contento de que haya hecho una contribución a los esfuerzos de quienes la hayan utilizado en protestas contra la tiranía de cualquier tipo.

 

BCOD: ¿Cuál es tu relación con el movimiento “Occupy Wall Street”?, En algunos sitios tanto a tí como a Alan se los nombraba como padrinos no oficiales de las protestas. ¿Hay intenciones de llevar estas ideas a las páginas de un comic?

David Lloyd: “No” a la última pregunta, aunque sí soy consciente de Occupy Comics. No tengo ningún tipo de relación con Occupy más que el de desearles que les vaya bien y donar a la causa. Merece el apoyo de la gente, aún mucho mayor de el que ya ha logrado, pero no se aliará con otros grupos que lo puedan ayudar por miedo a perder la desinteresada naturaleza de su identidad, así que será un camino largo para lograr ser tan exitoso como debería.

 

BCOD: ¿Qué te llevó a tomar la decisión de no incluir onomatopeyas y globos de pensamiento en la historia?

David Lloyd: Hay dos razones: 1) quería hacer la tira tan accesible a aquellos que no leen comics regularmente como a los que sí lo hacen, y para ello era necesario quitarle todo aquello que alguien que no lee cómics pueda no entender, como “kaboom!” y los globos de pensamiento, que son parte de un lenguaje simplificado que marcó a los comics como un entretenimiento sencillo para chicos poco perspicaces; 2) quería hacer la narrativa de la tira lo más parecida posible a la narrativa de la TV o del cine.

 

 

BCOD: ¿Cúal era tu posición ideológica en el momento en que V de Vendetta de publicó? ¿Adherías de algún modo a los principios anárquicos que el protagonista defendía?

David Lloyd: Nunca creí que la anarquía sea una forma viable de manejar una sociedad, aunque estoy seguro de que Alan sí lo creía mientras lo creabamos. Creo que las personas son mayormente como ovejas, lamentablemente: necesitan ser guiadas, de otra manera se confunden con todas las decisiones que tienen que tomar. Me incluyo en esa descripción, aunque debo agregar que mantener un pensamiento individual y una creencia propia entre toda la gente y la presión social (el mensaje principal en el libro) es lo que no permite, y así debería ser con cualquiera, que sea tan fácil de controlar como una oveja.

 

BCOD: ¿En algún momento tanto tu como Alan tuvieron en claro la verdadera identidad de “V”? Muchos especulan que en realidad detrás de la máscara se esconde Valerie: el personaje al que se hace referencia cuando el protagonista cuenta la anécdota de la carta.

David Lloyd: No tiene una identidad real, es solamente una idea.

 

 

BCOD: En varias entrevistas y con motivo del estreno de la versión fílmica de V de Vendetta dijiste que estabas muy conforme con el resultado final. Dave Gibbons también dio su aprobación a la versión de Watchmen dirigida por Zack Snyder. Es sabido, en cambio, el malestar que le producen a Alan Moore las adaptaciones de sus obras. ¿Es diferente el grado de compromiso de un escritor con su obra que el de un dibujante? ¿El guionista se apropia de su obra con mayor vehemencia que aquel que lleva adelante la parte gráfica?

David Lloyd: No tiene nada que ver con la naturaleza de ser escritor o artista. Es simplemente una cuestión de diferentes puntos de vista de personalidades individuales que tuvieron buenas o malas experiencias viendo sus trabajos adaptados a otras formas.

Hay escritores de novelas felices con las adaptaciones de sus trabajos y escritores que no.

 

BCOD: ¿A casi treinta años del comienzo de V de Vendetta, hay en el mercado actual espacio para obras tan comprometidas ideológicamente como lo fue esta? ¿Sigue existiendo un lugar para obras que inviten a la reflexión?

David Lloyd: Si, hay lugar para todo en todos lados, y la web da un recursos ilimitados para cualquier idea que pueda ser desarrollada en una historia, incluso si quienes publican los comics no le dan espacio a ese tipo de cosas. Y no existe razón por la cual le den lugar, excepto que hagan dinero de ello. Después de todo, es un negocio.

 

BCOD: Hace algunos días DC comics confirmó la realización de siete miniseries protagonizadas por los personajes de Watchmen, serie creada por Alan Moore y Dave Gibbons en los años 80. Bien es sabido el disgusto de Moore por cualquier intento de expandir el universo que creara hace ya 25 años. Cuál es tu opinión al respecto? Estarías de acuerdo si sucediera algo similar con V for Vendetta?

David Lloyd: Como dije, los comics son un negocio y DC es el dueño de Watchmen, asi que pueden hacer lo que quieran con ello, mientras les de dinero. Pueden hacer lo mismo con V de Vendetta si quisieran, aunque sería muy estúpido por su parte si creyeran que sería una buena idea. Pero si quieren hacer dinero con ello, están en su derecho.

Sin embargo, yo no estaría involucrado de ninguna manera.